miércoles, 27 de marzo de 2013

La Community Manager de mi casa

Recientemente, descubrí un contacto de Twitter que se describía a sí misma como "Community Manager de mi casa".

El caso es que, sin indagar sobre cuáles han sido sus motivaciones para definirse de esa manera, divagaba yo en cómo sería aplicar en la casa de una, la metodología y la rutina empleadas por un Community Manager en su labor diaria.

¿Eres todo profesión o tienes tiempo para el corazón?

Lo primero que se me ocurre es identificar 5 tipos de comunidades en las que las estrategias a seguir serían sensiblemente diferente:

1. Hogar
2. Trabajo
3. Familia
4. Amigos
5. Conocidos.

Y de mi último post, "Marketineando en Tiempos Revueltos , #MarketingAnti-Crisis", recupero una frase que resumía el cambio estratégico de visión de las empresas ante sus clientes, hoy día, en un mercado en crisis:

"Conocerlos, saber sus necesidades, sus intereses, qué les impulsa a la compra, cómo fidelizarlos y cómo satisfacerlos".

Pues nada, ya tengo tarea!

La cuestión es que si, en mi quehacer diario (mantener ordenada y limpia la casa, la ropa, hacer la compra, la comida, cumplir mi jornada laboral y el cuidado de hijos), incluyo las tareas del community...

Sitio web malagamarketingonline.com
- Revisar si hay algún problema urgente que deba resolver de inmediato.
- Escuchar atentamente lo que tenga que decir mi pareja, hijos o amigos con el fin de conocer sus necesidades e intereses.
- Dedicar un tiempo -considerable- a hablar con ellos, ver la actividad en cada una de mis comunidades, saber si hay novedades, saludarles amablemente, desearles un buen día, agradecerles cualquier mención que digan sobre mi o, por el contrario, resolver alguna incidencia que haya podido tener con ellos. 
Si es posible, repetir esta rutina en la tarde.
- Colgar, en los medios que dispongamos, fotos o vídeos, sobre mi vida, mi actividad, que realizará la función de acercarme a amigos y familia distanciados en el tiempo o en el espacio. Darles a conocer mis novedades y mi disponibilidad para que cuenten conmigo.
- ¿Puedo hacer algo por alguna de mis comunidades? ¿Necesitan de mi ayuda? ¿Les puedo facilitar la vida? (fomentar algo el engagement).
- Un poco de introspección (análisis): ¿Lo estaré haciendo bien? ¿He de cambiar la estrategia?.
- Un informe semanal para el marido no estaría nada mal, en el que le haríamos ver todo lo conseguido (o no...) en esos siete días.

La realidad es que supondría un gran esfuerzo! 

Aparte de caer rendida de cansancio, sobre todo mental, imagino que el resultado sería una comunidad mucho más unida, más conocedora de los intereses comunes.

Dejando a un lado las bromas, ¿no tenéis la sensación que, a veces, tratamos mejor a nuestros clientes, contactos, conocidos en las redes, que a nuestra propia y verdadera COMUNIDAD?

Os dejo una de las muchas infografías que representan las tareas de un Community Manager de verdad ;-).

De comenzandodecero.com

Hasta pronto!